
¿Por qué este péndulo no termina jamás de moverse? Necesito creer que mi ser es capaz de resistir a todos los golpes que le quedan en esta vida, pero ya siento que flaqueo y el péndulo sigue inmutable. Con una perfección casi diabólica se ríe en mi cara de su juego. ¿No apostaste tu felicidad niña? ¿No te gustó amar? Ahora sólo te queda ver cómo el péndulo va y vuelve, más allá de tus deseos y pensamientos. El control ya está fuera de tu alcance.
Me pregunto cuándo dejarán de sonar estas campanas que no son más que un puñal oxidado en mi garganta.
Vuelve a sonar aquel piano que me revienta los tímpanos a cada nota. Un With or Without You de U2 no me permite hacer lo que intento hace tanto… sacarte de mi cabeza. Pero qué se puede hacer darling, si los errores ya están cometidos y las heridas aun abiertas. Cuando el amor se fue dejó su reemplazante para que no nos diésemos cuenta, para que todo fuese más doloroso.
¿Hasta cuándo mi mente continuará guiándome por los oscuros pasillos de la autodestrucción? Ya lo sé, mi alma esta vendida en un pacto de antaño, pero no me resigno. No puedo resignarme a este yugo.
Mis parpados ya tan cansados de dormir no esperan más que el sueño eterno, el que me lleve a la sublimación perdida en este Leteo.
Nada es para siempre, pero… ¿por qué el péndulo no se detiene? Sigue y sigue en su constante, una y otra vez, demarcando mis límites, llevándome a la demencia.
Realmente lo siento honey!
Me pregunto cuándo dejarán de sonar estas campanas que no son más que un puñal oxidado en mi garganta.
Vuelve a sonar aquel piano que me revienta los tímpanos a cada nota. Un With or Without You de U2 no me permite hacer lo que intento hace tanto… sacarte de mi cabeza. Pero qué se puede hacer darling, si los errores ya están cometidos y las heridas aun abiertas. Cuando el amor se fue dejó su reemplazante para que no nos diésemos cuenta, para que todo fuese más doloroso.
¿Hasta cuándo mi mente continuará guiándome por los oscuros pasillos de la autodestrucción? Ya lo sé, mi alma esta vendida en un pacto de antaño, pero no me resigno. No puedo resignarme a este yugo.
Mis parpados ya tan cansados de dormir no esperan más que el sueño eterno, el que me lleve a la sublimación perdida en este Leteo.
Nada es para siempre, pero… ¿por qué el péndulo no se detiene? Sigue y sigue en su constante, una y otra vez, demarcando mis límites, llevándome a la demencia.
Realmente lo siento honey!

0 han dejado su aporte:
Publicar un comentario